Cumplir 35 años nos ha dado la excusa perfecta para pararnos a contar quiénes somos, y Vía Construcción nos ha abierto sus páginas para hacerlo. Aquí tienes el artículo completo:
bis: 35 AÑOS HACIENDO QUE LO DIFÍCIL PAREZCA FÁCIL
Hay empresas que crecen. Y otras que evolucionan.
bis ha hecho las dos cosas a la vez durante 35 años, transformando lo que empezó como un pequeño despacho de estructuras en Barcelona en una ingeniería integral circular con más de 100 profesionales y proyectos de referencia en toda España y también en el ámbito internacional. En noviembre de 2025, cuando cumplen su 35 aniversario, el momento invita no solo a mirar atrás, sino a entender qué hay detrás de esa trayectoria.
EL ORIGEN: UN DESPACHO, UNA IDEA
Corría 1990 cuando bis nació de la determinación de dos personas. David Garcia Carrera y Gemma Masip Franch arrancaron el proyecto desde cero, con todo lo que eso implica: responsabilidad plena, márgenes ajustados y la certeza de que la única forma de crecer trabajar mucho y esforzarse. No había atajos.
En un sector donde la ingeniería de edificación tendía a operar en segundo plano (siempre al servicio de la arquitectura, pocas veces reconocida por su propia valía), bis apostó desde el inicio por el rigor técnico como seña de identidad. Los primeros años fueron los de consolidar una forma de trabajar: metódica, honesta, comprometida con el detalle y con unas relaciones con el cliente basadas en la implicación real.
Esa cercanía, entender cada proyecto, adaptarse a sus necesidades y proponer siempre la solución más adecuada, no la más cómoda, fue desde el principio un fundamento de bis. Y lo sigue siendo hoy, con oficinas en Barcelona y Madrid. Lo que vino después fue fruto natural de ese compromiso: la confianza de los clientes se tradujo en encargos más complejos, que exigieron más disciplinas. Y así, de manera orgánica, bis fue incorporando otras áreas de la ingeniería hasta convertirse en lo que es hoy.
«Proyectamos una ingeniería que la arquitectura se enorgullezca de mostrar”. — David Garcia Carrera, Fundador y CEO de bis
DE LA ESTRUCTURA AL CÍRCULO COMPLETO
Hoy bis trabaja desde todas las disciplinas de la ingeniería en edificación: estructuras, instalaciones, rehabilitación y sostenibilidad. Es lo que ellos llaman ingeniería circular integral: un modelo en el que todas las disciplinas conviven y se retroalimentan dentro del mismo equipo, eliminando los silos que históricamente han fragmentado los proyectos de edificación.
Esta integración no es un argumento comercial sino una convicción técnica. Cuando estructuras, instalaciones, sostenibilidad y edificación trabajan desde el principio con una misma visión, el resultado es mejor, más coherente y más eficiente. La comunicación es más fluida, los plazos se acortan y los errores de coordinación se minimizan antes de que lleguen a obra. Eso se traduce en un servicio al cliente más coordinado, más rápido y efectivo. En una palabra, mejor.
Proyectos residenciales de gran formato, edificios de oficinas de alta complejidad técnica, instalaciones sanitarias, deportivas, rehabilitaciones de envergadura y equipamientos públicos en distintos puntos de España forman parte de su cartera. Y su actividad desborda ampliamente el territorio nacional: bis ha desarrollado proyectos relevantes en el ámbito internacional, no solo en Europa sino también en América, África y Asia.
LAS PERSONAS, SU VERDADERO ACTIVO
Más de 100 profesionales trabajan hoy en bis. Es un dato que va más allá de la cifra: refleja una forma de entender la empresa. David Garcia Carrera, Gemma Masip Franch y Xavi Martinez Tomeo han construido una organización donde las personas no son un recurso, sino el centro de todo.
Uno de los valores explícitos de bis es el respeto y la orientación a las personas: tratar a cada miembro del equipo con consideración, compartir recursos y conocimiento, y contribuir al desarrollo individual como condición para el crecimiento colectivo. Es el modelo de gestión que ha permitido a bis atraer y retener talento técnico de primer nivel en un mercado cada vez más competitivo.
La innovación, otro de sus valores fundacionales, no se entiende aquí solo como adopción de nuevas tecnologías, aunque ser pioneros en la introducción del postesado o de las estructuras en madera en el sector o que las herramientas de simulación energética sean parte de su día a día. Es una actitud ante los problemas: buscar soluciones nuevas, cuestionarse los procesos, no conformarse con lo que siempre se ha hecho.
EL MANIFIESTO: RECLAMAR EL VALOR DE LA INGENIERÍA
En bis llevan años pensando algo que pocos en el sector se atreven a decir en voz alta: la ingeniería tiene un problema de visibilidad. Cuando está bien hecha, no se ve. La estructura no vibra, el aire no suena, el agua llega caliente al instante. Y esa eficacia, paradójicamente, es lo que dificulta reconocer su valor.
Por eso han construido un discurso propio, claro y sin rodeos: no quieren hacer ruido, sino hacer pedagogía. Explicar que detrás de cada espacio diáfano y bien resuelto hay horas de cálculo, de responsabilidad, de creatividad. Que las tripas de un edificio son tan necesarias (y pueden ser tan bellas) como su piel.
Este 35 aniversario es también una oportunidad para seguir construyendo ese relato. Para que la ingeniería deje de esconderse y ocupe el lugar que le corresponde en la conversación sobre arquitectura, construcción y ciudad.
La trayectoria habla por sí sola: es la confirmación de que el camino tiene todo el sentido. bis sigue creciendo, sigue incorporando talento, sigue asumiendo proyectos cada vez más complejos. Y lo hace con la misma convicción del primer día: que una ingeniería que se valora es una ingeniería que puede innovar, arriesgar y mejorar la vida de las personas.
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