En el marco de la feria Efintec, nuestro jefe de Sostenibilidad, Sergi Pérez, moderó la mesa-debate “Del proyecto al impacto: cómo diseñar edificios realmente sostenibles”, organizado por la ACI, Associació de Consultors d’Instal.lacions, con la participación de Inés Cegarra (ACI), Emma Santacana (Agència d’Energia de Barcelona), Giulia Molinari (Wattega) i Albert Salazar (AIA).
El encuentro permitió analizar de forma crítica dos grandes temas: la brecha entre la teoría y la práctica en los edificios NZEB y la adaptabilidad real de los nuevos edificios ante el cambio climático.
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Más allá del NZEB: la sostenibilidad que no se traduce en la factura
El primer bloque de debate giró en torno a la distancia entre el concepto NZEB (Nearly Zero Energy Building) y su rendimiento real.
Aunque estos edificios se diseñan para un consumo energético casi nulo, en muchos casos la factura final no refleja esa eficiencia. Incluso se observan consumos superiores a los de edificios más antiguos.
Las causas más señaladas fueron:
- El alcance limitado del concepto NZEB, que no incluye todos los usos energéticos del edificio (electrodomésticos, cámaras frigoríficas, etc.), pese a su peso en el consumo total.
- La creciente complejidad tecnológica de las soluciones dinámicas (que varían su comportamiento a lo largo del años dependiendo de las condiciones exteriores), que exige un nivel de mantenimiento y gestión avanzada difícil de sostener.
- La falta de alineación entre quienes gestionan las instalaciones y quienes asumen el coste energético.
- La escasa integración real del consultor especialista en el proceso de diseño: su papel suele quedarse en la fase conceptual, sin llegar a desarrollar simulaciones energéticas avanzadas.
Soluciones planteadas
Durante el debate, se propusieron medidas concretas para cerrar esta brecha entre teoría y práctica:
- Incluir en los pliegos técnicos no solo la presencia de un especialista en sostenibilidad, sino también los servicios concretos que deberá prestar en la ejecución del proyecto: simulaciones energéticas, análisis de ciclo de vida, etc.
- Implementar una fase de commissioning o puesta en marcha durante el primer año de funcionamiento para garantizar el rendimiento real de las instalaciones.
- Incorporar la figura del gestor energético en la fase de operación y mantenimiento del edificio.
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Adaptabilidad y resiliencia frente al cambio climático
El segundo bloque abordó cómo los edificios aparentemente más sostenibles están respondiendo a las nuevas condiciones climáticas, especialmente a las olas de calor.
Se señaló que muchos de estos edificios presentan problemas de sobrecalentamiento, obligando a refrigerar zonas que inicialmente no estaban pensadas para ello.
Entre las causas identificadas:
- El predominio de soluciones captadoras de energía en invierno , que en verano pueden generar temperaturas interiores más altas que las exteriores.
- Una percepción cultural del confort que no asimila la existencia de espacios de transición o pasivos, diseñados con otros estándares térmicos.
- El mal funcionamiento o la desconfiguración de sistemas de gestión de los espacios dinámicos, que pueden invertir su función estacional si no se gestionan adecuadamente.
Soluciones propuestas
Los ponentes coincidieron en que la adaptación pasa por revisar la manera en que se diseñan, simulan y gestionan los edificios:
- Utilizar simulaciones energéticas con archivos climáticos actualizados y que contemplen escenarios de altas temperaturas futuros.
- Incorporar una climatización mínima de emergencia en determinados espacios tradicionalmente pasivos (pistas deportivas o zonas de transición), para garantizar el confort en episodios extremos.
Conclusión
El debate puso de manifiesto que la sostenibilidad real empieza cuando el edificio entra en funcionamiento.
Más allá de los certificados o de los conceptos teóricos, el reto está en garantizar que el diseño, la ejecución, la gestión y el uso estén alineados con los objetivos de eficiencia y confort.
Solo así el proyecto genera un verdadero impacto.

